Dra. Ibáñez-Soto: Llegamos así al último límite del cientificismo, el momento donde la arqueología forense y la física se rinden ante la evidencia material. Me refiero a la Sábana Santa de Turín. ¿Es, como dicen los escépticos, simplemente un tema de tener o no tener fe?
Padre Dr. Manuel Carreira: "Yo quisiera que quede muy claro que nuestra fe no depende de ninguna reliquia... no hay ningún dogma sobre la sábana de Turín. Es un objeto de interés arqueológico, un objeto antiguo que se debe estudiar con la misma metodología con que se estudia todos los objetos antiguos... ¿Qué hay en la sábana de turín? Un lienzo único en el mundo... que tiene una imagen de un hombre de frente y de espalda que ha muerto con una serie de heridas infligidas por un látigo Romano... crucificado según la manera Romana de hace 2000 años y que recibió una lanzada en el costado."
Dra. Ibáñez-Soto: Lo verdaderamente aterrador para los escépticos es que, a pesar de los inmensos presupuestos y la altísima tecnología moderna, es una reliquia tecnológicamente imposible.
Padre Dr. Manuel Carreira: "Esta imagen nunca se ha podido reproducir en el laboratorio por ningún método de toda la tecnología del siglo XX. Esto es lo que tenemos que explicar, no estamos hablando de una visión ni de un mito... y la mejor prueba de su autenticidad es que nadie es capaz de producir una imagen semejante, y la prueba naturalmente sería de lo contrario: que alguien la presente. E yo lo he hecho: 'Pues hágalo y tráigalo'. Nadie consigue hacer eso."
Dra. Ibáñez-Soto: Un sudario fúnebre contaminado de sangre era impuro para un judío del primer siglo. La mera existencia y conservación de esta tela desafía toda la antropología hebrea antigua.
Padre Dr. Manuel Carreira: "Un lienzo mortuorio que para un judío era algo impensable, ni siquiera tocarlo... ¿Pues un lienzo mortuorio con manchas de sangre se conserva como cosa preciosa durante 20 siglos? ¿Por qué? La respuesta única que es lógica es porque ya no se trataba de un muerto. Le habían visto vivo y por eso ya no había impureza en tener este lienzo, era al contrario una muestra de lo mucho que Cristo había sufrido por nosotros y marcaba el comienzo de la Fe en la resurrección."
Con esta cuarta entrega damos por concluida la serie especial dedicada al insigne Padre Dr. Manuel Carreira. A través de sus propias palabras comprobamos, una vez más, que la verdad teológica y la evidencia científica apuntan ineludiblemente al mismo Creador.
Nota Legal: El presente análisis crítico se realiza bajo el amparo del Art. 28 (noticias de interés general) y el Art. 10 (derecho de cita) de la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual de la República Argentina. La obra original y su título pertenecen a su respectivo autor y medio de publicación, citados en esta página.

