Padre Dr. Manuel Carreira: "Se ha calculado que si tuviese un 10% más masa o menos no estaríamos aquí, y si se cambiase la distancia de la Tierra al Sol en un 10% tampoco estaríamos aquí. De modo que hay muchísimas coincidencias que parecen solo explicables diciendo que todo está previsto para que pueda darse la vida inteligente."
Dra. Ibáñez-Soto: Hablemos de otra peculiaridad exclusiva de nuestro planeta: la Luna. Marte y Venus carecen de satélites significativos. ¿Cuál es el impacto real de nuestro inmenso satélite en la viabilidad de la vida humana?
Padre Dr. Manuel Carreira: "Si no existiese la Luna, la Tierra cabecearía como un trompo, como una peonza cuando está acabándose el giro. Y la Tierra cabeceara desde estar perfectamente perpendicular a la órbita del eje a estar más de 60 grados. Y esto cambiaría el clima de una manera catastrófica y no hubiese podido haber una evolución hasta el ser humano. En cambio, porque la Luna actúa como balancín, el eje se mantiene casi siempre idéntico."
Dra. Ibáñez-Soto: Ante esta acumulación abrumadora de coincidencias milimétricas (las fuerzas atómicas, la masa, la distancia, el hierro, la Luna), muchos entusiastas de la ciencia ficción y de la exobiología siguen esperando contactar a civilizaciones alienígenas bajo la premisa de que el universo debe estar repleto de vida. ¿Qué dice el rigor científico al respecto?
Padre Dr. Manuel Carreira: "Hace unos 30 años, un científico astrofísico americano muy conocido, Carl Sagan, y otro ruso, Shklovskii, escribieron un libro... y calculaban que en la Vía Láctea deberían existir por lo menos un millón de planetas con vida inteligente. Unos 10 años más tarde, en la Rusia soviética hubo un congreso de astrofísica y habló allí el científico ruso Shklovskii, y dijo que... había llegado a la conclusión de que la vida inteligente en la tierra (y esto lo dijo en la Rusia soviética) era un milagro, y que probablemente somos caso único en el universo."
Dra. Ibáñez-Soto: Volvamos la mirada hacia el futuro. La termodinámica nos indica un destino ineludible para este inmenso teatro de galaxias. ¿Cómo describe la física moderna el final del universo material?
Padre Dr. Manuel Carreira: "Cada estrella terminará agotando su combustible y apagándose, y cada vez habrá menos material reciclable... llegará un momento en que ya no se harán nuevas estrellas, se apagará la última generación y el universo consistirá en una colección de cuerpos oscuros y fríos... ya no habrá vida en ninguna parte."
Dra. Ibáñez-Soto: Filosóficamente, esto plantea un absurdo abismal. ¿Qué sentido tiene un universo que durante 14.000 millones de años genera tanta maravilla y perfección matemática, solo para aniquilarla en la oscuridad y el hielo absoluto?
Padre Dr. Manuel Carreira: "Si nos parece absurdo un universo que comienza, produce tantas maravillas y luego lo destruye todo, más estúpido es repetirlo una vez tras otra. Una tontería no deja de ser tontería por hacerla muchas veces... Por eso dice el científico Steven Weinberg: 'Cuanto más conocemos el universo, más absurdo parece', porque no se ve una respuesta satisfactoria... no hay respuesta lógica."
Dra. Ibáñez-Soto: Es entonces donde la física debe guardar silencio y cederle la palabra a las disciplinas superiores.
Padre Dr. Manuel Carreira: "Es aquí por tanto donde tenemos que recurrir a algo que va más allá de la física, y que tiene que ser algo de metafísica y de teología para dar una respuesta satisfactoria, o sino el universo es absurdo... El universo ya ha cumplido su cometido dando lugar a que nosotros existamos. Aunque ahora se apaguen las estrellas, ya han hecho su papel, ya no importa."
En la cuarta y última entrega de esta apasionante serie, concluiremos con las formidables lecciones del Padre Carreira respecto a la falacia histórica del conflicto entre religión y ciencia, desmitificando casos icónicos como el de Galileo Galilei.
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